“¡Estaba yo joven y fuerte, y Dios me bendecía con su amistad!” Job 29:4 TLA Jesus mismo experimento la soledad mas aterradora en la cruz cuando el clamo “Dios Mio porque me has abandonado” y lo experimento para que nosotros no la experimentemos en esa magnitud, ya que a través de el tenemos acceso a la majestad sin estorbos. Te pregunto si has tenido a alguien que te ha buscado solo cuando tienes necesidad? Y te das cuenta que la amistad que te une con esa persona se ha vuelto una conveniencia. No es una sensación sana, y los que nos consideramos amigos de Dios debemos esforzarnos por mantener una amistad sincera, honesta con nuestro salvador y redentor ya que el se lo merece. Aun al orar nuestras oraciones deben ser honestas, desnudas de lenguaje religioso o espectacular, habla con Dios con tus palabras con honestidad, lo mas sincero que puedas que el te entenderá aun cuando te quedes corto en palabras y el hará cosas grandes en tu vida y vuestra amistad crecerá ...
Este espacio es para que el lector sea inspirado, exhortado y desafiado a meditar en la existencia de Dios y su hijo Jesucristo y así contestar las preguntas fundamentales que todo ser humano merece saber y dar significado y propósito a su vida y crear una relación personal con su creador y padre Dios en su jornada de vida en Cristo Jesus.